F8B3BF2F-A3AA-4687-BB84-2C22F20B72DC

Qué fue la vida
un pedazo del tiempo enloquecido
dictándonos otra vez el albur de su juego
en el estricto horario de los días los años y los sueños

Y nosotros los desesperados los sin nadie
corriendo afligidos tras los honores y las glorias
tras el pan que te has de comer y el trago que te ha de saciar

Solitarios necios agotados por costumbre
sin acertar la fecha de tu partida ni el número de tus canas
construyendo genialmente tus pretextos sin límite
tus debilidades tus ruinas y tu nada

Afirmando tu despedida llorando tu muerte
con tu rostro de tragedia
máscara de tantas formas
flechas de tantos blancos
cómplices de tantas treguas

Pero te has de purificar en la muerte
bendita muerte
qué bueno es morirse a ratos
para reconocer que es buena
dulce apacible burlona de nuestro miedo

Qué bueno cuando tienes ganas de no despertar
es tu muerte
la perdonacanallas
la que picotea tus ojos con flores
y embalsama tu ira

Arrímate a este espantajo
no es fría tiene calentura
caliéntate toma esta costilla guárdala
para que no le falte a tu nueva mujer
y este fémur para que se divierta tu hijo
y este cráneo para que madure la calabaza
o por lo menos sirva de escondrijo de los insectos

Arrodíllate y reza:
me purifico oh santa muerte
me muero contigo
contigo no he muerto
y me desato en la lluvia
y me enojo en el trueno
y me río de los que lloran su muerte
porque han de ser purificados por el dador de la vida

Oh santa oquedad de los pulmones
que te salva
santo cerebro que te alumbra
santa María que te ama
y te ama el panteón del carajo
y el sepulturero que recibirá su paga
y el sacerdote que a esta hora lo miran con respeto
y te aman los que aman tu dinero
si no te aman te amarán los otros
los que esperan hambrientos bajo tierra

Oh purifícame viento
en las praderas del fuego
en los trigales de oro
en las espigas de acero
metal mineral confúndeme
en la sal donde el mar en el mar del mar

Oh divina muerte
despedaza estos filamentos
con una buena muerte a tiempo
y enciende otra llama
en las cuestiones oscuras
que nadie comprende

Por cierto aquí pasa
esta señora tan aristócrata
tan dueña de sí y que pocos saludan
y que se ve feliz e indolora
y tan barata y tan etcétera

Eh no pases desapercibida
haciéndote la rogona embustera
no voy a estar llorándote mucho
a pesar de que me gustas por estúpida

Por cierto ponme la hora
el minuto preciso
para que arreglen mis cosas al infinito
quiero llevar sólo esta lengua
para seguirte queriendo
como a ninguna cualquiera

A mí que no me digan que espantas
que te daré con piedras
para decirte hermosa aun bien muerta

Oh salvadora oh bendecida
oh yo te bendigo bendita muerte
y aún más bendita ah la otra vida

León Hernán