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Un día como hoy, pero hace 112 años nacía en Campo de la Cruz un paraje -ya desaparecido- en Argentina, Don Héctor Roberto Chavero Aramburu, más conocido como Atahualpa Yupanqui, un poeta, músico y cantante folklórico que con su arte logró trascender las fronteras de la Patria Grande para conquistar Europa.

Su poética refinada y siempre comprometida social y humanamente le permitió ganar el reconocimiento de los públicos más diversos.  En su historia familiar confluían desde antepasados quechuas (por parte de padre) hasta españoles de orígen vascos (por el lado de su madre). Su vínculo con el campo y con sus tradiciones y música, llegó de la mano de su padre, un empleado del Ferrocarril Roca que para sumar unos dineros extra domaba  caballos.

Dejamos a continuación uno de sus mejores poemas para recordarlo en el aniversario de su nacimiento:

Poeta

Tú piensas que eres distinto
porque te dicen poeta,
y tienes un mundo aparte
más allá de las estrellas.

De tanto mirar la luna
ya nada sabes mirar,
eres como un pobre ciego
que no sabe adónde va…

Vete a mirar los mineros,
los hombres en el trigal,
y cántale a los que luchan
por un pedazo de pan.

Poeta de tiernas rimas,
vete a vivir a la selva,
y aprenderás muchas cosas
del hachero y sus miserias.

Vive junto con el pueblo,
no lo mires desde afuera,
que lo primero es ser hombre,
y lo segundo, poeta.


Atahualpa Yupanqui

Nació el 31 de enero de 1908 en la provincia de Buenos Aires, Partido de Pergamino. Entre sus antepasados se encuentran indios, criollos y vascos. Durante la adolescencia adoptaría el seudónimo que lo acompañaría para siempre: Atahualpa Yupanqui. Jugó al fútbol, practicó el boxeo, la esgrima. Militante del Partido Comunista argentino en los años en que el carné de afiliado era un pasaporte seguro a la persecución de la que Yupanqui se libró a costa del exilio.

Este hijo de un empleado de ferrocarril, se convirtió uno de los mayores referentes de la música folklórica argentina. Compositor, guitarrista, cantante y escritor, ha dejado una obra cuyo conocimiento es esencial para acercarse al paisaje musical argentino, así como a sus costumbres, su entonación y su memoria.

En 1965 apareció El canto del viento, un libro en forma de ensayo. “El arriero“, “Trabajo, quiero trabajo” y la milonga “Los ejes de mi carreta” son tres de sus canciones más populares en todo el mundo.

Atahualpa Yupanqui falleció en Nimes, Francia, el 23 de mayo de 1992. Se encontraba en la ciudad francesa para recibir un homenaje. Sus restos descansan en el Cerro Colorado, Provincia de Córdoba, República Argentina.