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Hoy en el Día Internacional de la Mujer presentamos una muestra de la obra poética de la poeta chilena Maritza Saavedra.  Les dejamos a continuación algunos de sus poemas. 

REENCUENTRO…
Silfo, maravilloso ser del aire…
Vuela mágicamente a mis sueños,
Puebla mi desolado terruño,
Siembra tu semilla germinante
En mi tardía primavera…
Mil años han separado nuestras vidas,
Kilómetros han llevado por sendas opuestas
Nuestros cuerpos.
Los caminos interminables nos separaron
Alguna vez siendo niños.
Buscábamos el amor como ciegos…
Lo descubrimos inexpertos
Y la madeja que nos unía
Se cortó quedándonos a la deriva
Como dos naves en altamar.
Y en la madurez de nuestras vidas
Nos ha sido revelado…
En el fortuito de un encuentro,
En la delirante furia del deseo
En dos bocas que muerden los recuerdos…
En dos cuerpos que se reencuentran
Y se reconocen…
Ya mil años han pasado,
Ya una vida ha acontecido…
Cada cual vivió, penó y sorbió la vida
Como nos tocó vivirla…
Nos alejamos como infantes…
El azar nos reencuentra…
Nos redescubrimos como hombre y mujer
En la noche del deseo
Fuimos esencia que se funde,
Energía que se transforma
En un alma…
Otra de mis partículas ha tornado
Para completar la constelación…
De mi infinito…

 

Cuando ya no esté…
Cuando mi cansada existencia
Termine su paso por esta
Partícula del universo
Y torne al cosmos mi energía
Recordarás mi paso por esta vida.
Mi rincón vacío ha de quedar…
Y ya no estaré
Para calmar tus muchas dudas,
Para abrazarte en medio de las crisis
Me buscarás
Entre tus recuerdos,
Me llamarás
En tus noches de insomnio,
Pero mi cuerpo y mi presencia
Ya no existirán.
Seré parte del todo…
Seré…el rayo de sol
Que se cuela por tu ventana
Detrás de la cortina entornada…
Millones de mis ojos te velarán de noche
Con luces titilantes…
Cuando vuelvas a gritar a oscuras mi nombre
La luna,
Que en otro tiempo
Testigo, fue de nuestro amor
Quedaráse muda, al sentir
Tu, ya inexorable e inexpugnable, soledad
Me buscarás entre la espuma de mil mares
Escucharás el canto de mis gaviotas lejanas…
Pero éstas…no serán las de entonces…
Las mías, que volaban remontando las olas…
Éstas…cual aves enjauladas…
No conocen el mar…
No saben de caracolas…
Nunca han oído el canto de las sirenas
Cuando hechizan los oídos de los pescadores
Que se pierden en las mareas…
Nunca han visto un tritón de ojos centelleantes
Que me enamoró una noche de sueños
Y me llevó consigo a recorrer los mares
Que me mostró que puedo ser sirena,
Puedo ser caracola, puedo convertirme
En blanca espuma en la orilla…
Tus miradas se perderán en el horizonte
Pero será en vano tu búsqueda,
Yo no estaré entre el paisaje que te circunda.
Yo no soy de tierra,
Yo no soy de monte, ni de montaña…
Yo no estaré entre las espigas del campo,
No estaré en el canto de las aves por la mañana,
No estaré en la salida del sol tras la cordillera.
Búscame más allá del oleaje,
Búscame en la puesta de sol
Detrás del océano.
Estaré en el reflejo de la luna sobre las aguas,
En el parpadeo de las estrellas sobre las olas,
En el canto de mis gaviotas parlanchinas en la costa,
Esas que surcan el azul de mi vida…
Allí estaré…
Mi energía llegará a ti como brisa salobre,
Como frescor de la tarde…
Me verás entre tus sueños
Surcando mis aguas, persiguiendo al sol en su paso
Como una criatura marina
Acompañando a los tritones…
Jugueteando rodeada de toninas…
Mi cabello adornado de caracolas y estrellas marinas…
Allí estaré…habré renacido…
Y estaré ahora, allí, por siempre.

 

Adiós…
En la oscura soledad que me agobia
Me ha venido a visitar tu fantasma
El recuerdo de las horas idas
De las caricias pretéritas
De los besos furtivos
De los dedos entrelazados
El recuerdo del amor entregado
Ya no es el mismo…
Ya no me causan daño los recuerdos,
Ya los veo caminar con distancia
Por la acera del frente de mi vida
¿Será que el sentimiento se ha marchado?
¿Será que ya el dolor ha partido?
Que nuestro camino, que antaño
Fue uno solo, hoy se bifurca y nos distancia?
¿Será que el imán, que en otro tiempo
Atraía nuestras almas
Consumando el sentimiento
En el fuego abrazador de las mañanas,
Ha dejado de ejercer su poderosa fuerza
En nuestra vida?
Ya no vienen tus ojos a enceguecer mis noches
Tu presencia, cálida en otro tiempo,
Ya no enciende mi deseo…
La nostalgia, ha dado paso a la desidia…
El abandono del dolor,
Ha dejado entrar a la indiferencia.
Mi corazón, que antes lleno estaba
De tu esencia
Se ha quedado mudo, ciego
Indemne a los latidos de otros corazones
Ya no siente, ya no sueña
Con amar…
La indiferencia me gobierna…
Y tú, el que antes eras dueño de mis días…
Ya no vibras en mis recuerdos…
Hoy, con la esperanza de que encuentres
por fin la calma, te dejo partir…
Tú, que no supiste amar como decías…
hoy has abandonado mi vida
para siempre, Me has deshabitado.

 

Compañera Soledad…
La soledad, mi grácil compañera ha retornado…
Llena mi vida con sus tenues palabras
Ligeras a mi oído…
Me rebosa el corazón con su ausente presencia
Con su oscura luminosidad cubre
Cada surco de mi frente…
Cada triste arruga de mis ojos
Cada pliegue de mi piel
Que viene a refregarme los años…
Los años que vacían mi cuerpo
De la energía ciega,
Que mana de mis poros…
Esa que me dice que la juventud se fue
Que aunque el cerebro pugne
Por mostrar que aún
Es un activo compañero…
El cuerpo ya no acompaña…
Los pies abandonan los pasos
Las manos ya no tienen la fuerza
Para sostener, para luchar…
El corazón…a veces se cansa
De su sistólica y diastólica marcha…
Y mi compañera soledad…
Me recuerda incesante
Que el amor de mi vida
Dio paso a la soledad de mis días…
Que nuestros caminos bifurcaron sus senderos
Que nuestros cuerpos ya no laten al unísono…
Ahora, sólo hablo con mis recuerdos
Sólo suspiro por cansancio…
Sólo cierro los ojos,
Para rememorar días idos…
Pero, aunque ya no tenga a mi lado
Unos ojos risueños que enternezcan mis días
Unas manos viajeras que vuelen por mi espalda
Unos besos furtivos que hagan florecer mis labios
Vivo…aún vivo
Y respiro, y sigo andando,
Y creo, y lucho…
Por desandar mis penas,
Y encaminar la dicha hasta mi casa…
Y mi amiga soledad
Que otrora fuese mi más pesada carga
Se ha convertido en mi mejor compañera
En mi más fiel aliada…
Para enseñarme a vivir conmigo,
A luchar por volver a amarme
Por soñar con mis ojos mirándome desde el espejo
Con mis manos acariciando mi cansado ceño
Por amar mis cansados pies
Que han andado tanto camino…
Por escuchar
La dulce voz de mi corazón
Que me dice
Que aunque el dolor apremia…
No cesa su incesante marcha
Me hablo, me escucho,
Me aconsejo y me oigo…
He aprendido, a verme con otros ojos…
Con los del alma…
Como mujer, que vive y que siente
Como madre que lucha y que ama
Como amiga, que acoge y que abraza…
Compañera, que escucha y comprende…
Yo soy yo, mi compañera,
Mi razón, mi dueña…
El amor de mi vida…
Y mi compañera soledad
Mi mejor maestra.

 

De mi ausencia y mi adiós…
Me visto con la blanca túnica de la ausencia
Me calzo las sandalias del olvido
Y parto rumbo al camino que me conduce
Al sitio donde no te encontrarás nunca más…
Ya se ha quedado atrás el goce del dulce dolor
Que me causaban tus celos…
El vertiginoso tormento de saberte al acecho
Ya no existe…
No me alcanzan ya tus hirientes palabras…
Ya no soy tuya y ya no eres mío.
Los que una vez
En aquel tormentoso pretérito,
Los que descolgábamos el amor desde lo alto,
Los que descalzos recorríamos
Interminables caminos para llegar uno junto al otro
Ya no somos…
En esta ausente presencia
Somos dos almas que vagan
En una consciente lejanía
Una de otra en pos…
Sin volver a tocarnos
Con los sentimientos,
Sin volver a abrazarnos
En la incandescencia de nuestras pieles.
Ahora, el frío, la quietud
Y el desamparo, ocupan el cálido derredor
Donde una vez creímos construir
Aquel hogar que soñamos…
Ya no hay más esperanzas…
Ya no quedan sueños que soñar
Ya no quedan planes que trazar
Ya no queda hogar que compartir
El futuro de nuestro presente
Que soñamos en el pasado…se ha roto
En la atmósfera que nos circunda
Vaga tristemente un adiós…
Mi presencia,
Mi mano cálida
Mi beso suave en tu cansado rostro
Mis caricias tenues sobre tu espalda…
Ya no estarán…
sólo nos queda decirnos adiós…
¿Volveremos a encontrarnos?
Es la duda que sólo el tiempo
Que no se detiene, se encargará de resolver
¿Nuestros caminos, anteriormente paralelos uno al lado del otro,
Convergerán en algún punto alguna vez?
No lo sé, pero si es claro
Que lo que fuimos, que lo que construimos
Lo que soñamos lo que vivimos juntos…
Ya nunca, en esta vida, volverá.


Maritza Saavedra Manríquez, Nacida En Chillán, Chile el 12.01.1967. Comencé a escribir de muy niña, a los 8 años ya integraba Talleres Literarios en la Escuela básica “España” de Niñas de Chillán, Luego ingresé al Instituto Superior De Comercio, donde publiqué en la revista del Colegio, bajo el amparo de la Profesora Guía Sra. Ana Gloria Valenzuela, Actualmente sigo escribiendo poemas los que publico en la página de Escritores Hispanos, en la Revista Digital Luz de Candil, y también he publicado en la antología denominada “Mil Almas, mil poemas” del escritor y editor Alfred Asís, con sede en Isla Negra, la que se encuentra físicamente en la biblioteca de la casa del Poeta Pablo Neruda.
También me encuentro registrada en el movimiento “Poetas del Mundo” (www.poetasdelmundo.com)
ENLACE A PÁGINA DE INTERNET: https://www.facebook.com/MaritzaSaavedraManriquez/
Mi página de poesías: “MARITZA SAAVEDRA MANRÍQUEZ – EL VUELO DE LA GAVIOTA”, las que también pueden ser encontradas y disfrutadas en la página de Poetas Hispanos: http://poetashispanos.net/marisaavedra/